¿Solo convencer? No, persuadir

Convencer, inclinar, seducir, atraer, incitar, arrastrar, impulsar, todos estos verbos aparecen como sinónimos de persuadir en el Diccionario de la lengua española. Dicho de otra manera, son palabras que entre ellas “tienen el mismo significado o muy parecido”. De esto se deduce que cada una tiene un matiz fino que las diferencia y aunque impulsar e incitar podría reemplazarse una por otra (según el contexto), no son equivalentes en su totalidad.

¿Convencer o persuadir?

Exploremos ese rasgo sutil que diferencia, por ejemplo, convencer y persuadir.  Se puede convencer a alguien de hacer algo, con razones claras y veraces, cargadas de buena intención. O por el contrario, con algunas razones ni tan claras ni tan veraces, con un propósito, más bien, clásico del manipulador. La persona a la que convencen podrá hacerlo, pero pensando en los argumentos y la justificación del otro, por la confianza que le tiene. Quizá hasta cierto punto, al dejarse convencer se cree, siente o considera que el otro sabe más de ese tema, y por eso convence.

Si se busca persuadir a alguien para creer o hacer algo, también se utilizarán argumentos, pero la intención irá más allá de convencer a la persona, al persuadirla se espera que tome el razonamiento como propio. Esto generará la sensación de iniciativa propia porque ha interiorizado los argumentos y se los ha apropiado. Actuará o creerá, sin duda, con mayor certeza persiguiendo un objetivo con el que se siente identificado.

Tener la capacidad de persuadir, entonces, puede llegar a ser el manejo de un arte: saber proporcionar argumentos o razones con un propósito definido, para alcanzar una meta que se desea. Y por encima de esto, que el otro se lo adjudique como propio.

Con los caballos aprendemos sobre convencer y persuadir de una manera clara e intensiva.  Los caballos solo siguen líderes auténticos, así que persuadirlos – que hagan algo pensando en que es una decisión propia – requiere de líderes congruentes, lo cual puede sonar difícil, debido a que muchas veces no sabemos ser ese tipo de líder.  Pero lograrlo  es una experiencia super enriquecedora y hace cambios radicales y definitivas en las personas, tanto en su vida profesional como personal.

 

 

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